¿QUÉ HACEMOS DESDE CÁRITAS EN SIRIA?

«Déu és amor, i el qui està en l’amor està en Déu i Déu està en ell». Aquestes paraules de la Primera carta de Joan expressen amb singular claredat el cor de la fe cristiana: la imatge cristiana de Déu, i també la conseqüent imatge de l’home i del seu camí. Joan ens ofereix una formulació de l’existència cristiana: «Nosaltres hem conegut l’amor que Déu ens té i hi hem cregut. Hem cregut en l’amor de Déu: així els cristians podem expressar l’opció fonamental de la nostre vida». 

Aquesta, la nostre opció fonamental, cal que s’expressi  en paraules i també en obres. «No es lo mismo predicar que dar trigo«.  Les nostres comunitats cristianas tenen bones paraules i bones obres, prediquen i donen blat.  I això honora totes les persones que des de la seva pertinença a Càritas, donen el seu ajut per tot el món. 

A continuació us passen unes paraules publicades recentment des de Càritas Internacional, on molts companys i companyes de Càritas s’hi troben desplaçats i servint a les persones que al llarg d’aquests darrers sis anys pateixen una guerra tan espantosa. Hem transcrit la carta feta pels propis voluntaris, per que puguem veure «de prop» el seu sacrifici de vida en vers a ajudar i servir als mes necessitats, víctimes de la tant llarga guerra a Síria.

 

¿QUÉ HACEN NUESTROS VOLUNTARIOS DE CÁRITAS EN SIRIA?

Este mes de marzo se cumplen seis años del estallido de la guerra civil en Siria. Las partes enfrentadas han bajado la intensidad de los combates y parecen dispuestas a negociar, pero a pesar de las diferentes treguas acordadas en los últimos meses, en febrero murieron más de 2.800 personas a causa de la violencia según datos del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, con sede en Londres. La última tregua se acordó por Irán, Rusia y Turquía a finales de año y excluye a los grupos terroristas que operan en el país. No obstante, la tregua no ha llevado la estabilidad y la seguridad que los sirios anhelan.

Todas las partes implicadas en el conflicto han sido acusadas en reiteradas ocasiones de abusos y violaciones de los derechos humanos por diferentes organizaciones internacionales. Con el atolladero actual no se prevé una solución inmediata al conflicto. Las partes implicadas en este rompecabezas están enconadas en sus posiciones y nadie parece dispuesto a ceder. La reconstrucción del país, de la unidad, de la paz y de la convivencia parece muy difícil, aparte de las injerencias de los actores externos con intereses en el país, que tienen más voz que los propios sirios.

Según los últimos datos de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, 13,5 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, hay 6,5 millones de desplazados internos y 5 millones de refugiados en los países vecinos. Además, nadie sabe cuánta gente ha muerto en el conflicto. Se habla de más de 320.000 fallecidos, pero hay quien sitúa esa cifra cerca del medio millón de personas. La situación es insostenible.

Los compañeros de Cáritas Siria explican su día a día en una carta dirigida a Cáritas Española:

Desde hace unos días, la primavera por fin ha llegado a Damasco. Aquí, en Siria, el invierno ha sido muy duro para todos nosotros porque la guerra no nos ha permitido protegernos fácilmente del frío. Hemos trabajado en condiciones muy difíciles, sin electricidad, sin calefacción y en algunas ocasiones incluso sin agua corriente. Hemos visitado a algunos beneficiarios que están viviendo situaciones precarias en edificios sin terminar o en ruinas. Estas personas han sufrido mucho durante el invierno.

“Hemos llegado a un punto en el que lo único que hacemos es luchar por proporcionar a nuestra vida las necesidades más básicas”

Pero el frío no es la única causa del sufrimiento de la población siria. ……..Pero, ¿qué se dice acerca del estrés bajo el que vivimos a diario para poder conseguir cosas sencillas, tan sencillas como agua, gas, combustible para la calefacción y pan? Cada día luchamos para encontrar alternativas a la electricidad. Tenemos que esperar en una cola durante diez horas o más para llenar el depósito del coche. Tardamos horas en llegar a nuestros centros de trabajo a causa de los controles de seguridad. Tenemos que pagar hasta cinco veces más por una bombona de butano para poder calentar nuestro hogar durante unos días……... Los jóvenes ya han dejado de pensar en el futuro. Están demasiado ocupados para preocuparse de eso. Tienen que hacer largas colas durante horas en los parques públicos para poder conseguir un poco de agua para asearse.

Desgraciadamente, después de seis años de guerra hemos llegado a un punto en el que lo único que hacemos es luchar por proporcionar a nuestra vida las necesidades más básicas.

Nuestro trabajo en Cáritas tampoco resulta fácil. Formamos parte de una sociedad, la siria, que está cansada. Y tenemos nuestros propios problemas y preocupaciones. Algunos de los trabajadores que trabajan aquí están desplazados y tienen que compartir una habitación diminuta con otras familias. Alguno de ellos ha perdido a sus seres queridos…….Además, los trabajadores de Cáritas deben dejar de lado sus propias preocupaciones y escuchar a la gente contar historias tristes y a menudo trágicas, con comprensión y compasión. Y si se les pregunta de dónde sacan fuerzas para continuar con su misión, la mayoría responde “de la alegría que vemos en los ojos de los desfavorecidos cuando reciben nuestra ayuda”. Esto es sencillamente una oda a la alegría de los trabajadores de Cáritas en Siria.

 

CÓMO TRABAJA Cáritas en Siria

En Siria, Cáritas trabaja en seis regiones: Damasco, Aleppo, Homs, la región costera, la Yazira y Horan. El objetivo principal de la misión es ofrecer ayuda alimentaria y para pagar el alquiler, ya que la guerra ha excluido a la mayoría de los sirios de cualquier tipo de ingreso. Otro aspecto vital de la misión de Cáritas es facilitar ayuda médica y artículos no alimentarios, como mantas, ropa, etc., según las necesidades.

En Damasco, Cáritas Siria tiene varios centros de atención a los desplazados sirios (y refugiado iraquíes que todavía quedan). También distribuye paquetes de comida, tratamiento médico y asistencia preventiva de salud. En Alepo, han sido creados espontáneamente varios centros, gracias a las iniciativas de una persona o una comunidad local. Hay pequeños grupos de voluntarios que cuidan de escuelas, ofrecen asistencia y acompañamiento. En Homs, a pesar de la violencia del conflicto, Cáritas Siria está todavía administrando las actividades con las comunidades cristianas (católicos y ortodoxos) y de servicio a los necesitados.

Podeu veure  les imatges del vídeo:     «Cáritas, 6 años en Siria«

NUESTRO MÁS SINCERA ADMIRACIÓN Y APOYO A  LOS  COMPAÑEROS QUE ESTÁN EN SIRIA DANDOLO TODO POR AYUDAR A MANTENER LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS. COMO CÁRITAS, Y  EN NOMBRE DE NUESTRA IGLESIA,  REZAMOS Y ESTAMOS CON VOSOTROS!!