RECOGIDA DE MANTAS PARA LOS MÁS POBRES

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Durante estas últimas semanas  de tanto frío en Barcelona, Cáritas Sant Joan Despí se ha movilizado para recoger todas las mantas posibles, donadas por familias y particulares de nuestra población a nuestro ropero de Cáritas en Pla del Vent.  

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Se han preparado y embalado por nuestros voluntarios hasta una veintena de mantas y luego han sido  entregadas, junto con un microondas y ropa de abrigo de hombre  a las Hermanitas del Cordero. 

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Esta hermanas están en  pleno corazón del barrio centro de Barcelona, en la calle Ferrán, junto a la Parroquia Sant Jaume, y atienden a los pobres más pobres que duermen en la calle.. La Comunidad del Cordero vive desde hace 30 años en nuestra población una humilde presencia de oración, de celebración y de amistad con todos y, en particular, con los más necesitados e indigentes.

Orando sin cesar en el Nombre de Jesús, van de puerta en puerta, pidiendo la limosna del pan de cada día.  Antes han rogado al Señor que les guíe para que les haga encontrar a quienes Él quiera. A menudo acuden a los comedores sociales.. Son hijas de la Providencia en su sentido auténtico. Imitan así a Cristo, mendicante e itinerante por Galilea.

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Agradecemos de corazón todas las donaciones de estas mantas y ropa de abrigo que se han podido recoger y que a través de Cáritas Sant Joan Despí han sido entregadas  a estas Hermanas. Bien seguro que, después de recibirnos con los brazos abiertos, corrieron por las calles de esta Barcelona antigua y fría, a repartir un poco de calor con :  unas Mantas, un Plato caliente y bien seguro,  muchísimo Cariño.  

CÀRITAS SANT JOAN DESPI Y LAS HERMANITAS DEL CORDERO,

JUNTAS PARA ACOMPAÑAR AL HAMBRIENTO Y QUE TIENE FRIO. 

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CÁRITAS ANTE LOS REFUGIADOS Y LA OLA DE FRÍO POLAR

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Cáritas Española se suma a la petición de

una operación eficaz y rápida de

protección contra el frío a nivel europeo

430 entidades denuncian la pasividad de la U.E. ante la ola de frío polar que está afectando a los refugiados en Grecia y los Balcanes.

Cáritas Española se suma a la petición que en las últimas 48 horas han suscrito 430 organizaciones de todo el país que trabajan en defensa de derechos humanos, migraciones y refugio, y de la sociedad civil, en apoyo del llamamiento “PARA QUE NO SE MUERAN DE FRÍO”, en el que solicitan una operación a nivel europeo de protección contra el frío de manera eficaz y rápida.

Las imágenes de los últimos días en las que decenas de miles de personas refugiadas están soportando la actual ola de frío polar sin un techo sobre sus cabezas, así como la congelación de miembros y muerte de varias de ellas, han impulsado a estas organizaciones (así como cientos de particulares que se han sumado de forma espontánea al documento) a solicitar a la Comisión Europea y al Gobierno español una operación eficaz e inmediata que disponga las medidas de emergencia necesarias de cara a garantizar las condiciones mínimas de habitabilidad de estas personas.

Las organizaciones firmantes manifiestan su profunda preocupación debido a que la situación actual de miles de refugiados en Grecia y los Balcanes pone en riesgo la vida de muchos de ellos y supone, en la práctica, un incumplimiento de las garantías mínimas que debe ofrecer la Unión Europea. La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en sus dos primeros artículos, se compromete a preservar, proteger y respetar la dignidad humana, así como el Derecho a la vida; dos elementos, que a juicio de los firmantes, se están poniendo en entredicho.

Por ello, las organizaciones firmantes solicitan al Gobierno de España y a la Comisión Europea un papel mucho más activo para poner en marcha urgentemente una operación europea contra el frío en coordinación con los gobiernos de Grecia y los países de los Balcanes, a través del Mecanismo europeo de Protección Civil u otras acciones de emergencia que puedan poner en marcha los propios Gobiernos de la Unión, que dé una solución urgente e inmediata a estas personas, de forma independiente a sus procesos de documentación y /o reconocimiento de su condición de persona refugiada.

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Este es el texto del llamamiento:

Solicitud al Gobierno de España y a la Comisión Europea
 

PARA QUE NO SE MUERAN DE FRÍO:
LA UNIÓN EUROPEA DEBE CUMPLIR EL DEBER DE SOCORRO

430 entidades denuncian la pasividad de la Unión Europea
ante la emergencia humanitaria en Grecia y los Balcanes

Más de 75.000 migrantes y refugiados llevan meses varados en Grecia, la antigua República yugoslava de Macedonia, Serbia, Eslovenia, Croacia, Hungría y Bulgaria, muchos de ellos a la espera de su reubicación a otros países de Europa. El sufrimiento de estas personas se ha agravado con la llegada del invierno, uno de los más fríos en los últimos años. Las temperaturas bajo cero por la ola de frío polar que azota Europa estas semanas, unido a las pésimas condiciones en que viven muchas de estas personas ha provocado numerosos problemas de salud, congelación de miembros o incluso, riesgo de muerte.

A pesar de los esfuerzos llevados a cabo, el hecho es que la preparación de todos los campamentos para el invierno no se ha completado y muchos refugiados continúan viviendo en tiendas.

«Se trata de salvar vidas, no de papeleos y de cumplir las disposiciones burocráticas», ha advertido el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). Médicos Sin Fronteras ha denunciado el pasado jueves que se han registrado ya casos de congelación de miembros entre los alrededor de 2.000 migrantes y refugiados que se encuentran atrapados en Belgrado, donde en los últimos días se han registrado temperaturas bajo cero. “Estoy seguro de que el número de casos de congelación será mucho mayor al final de la semana», ha añadido Andrea Contenta, subrayando que el pasado fin de semana en la capital serbia se alcanzaron los 16 grados bajo cero y que la ciudad está cubierta por 30 centímetros de nieve.
La semana pasada, refugiados y asociaciones trabajando en los campos de Grecia explicaban en el manifiesto WAKE UP EUROPE las terribles condiciones de vida con la llegada del frío. También desde Grecia, el Servicio Jesuita a Refugiados denunciaba el sufrimiento de miles de personas: “En el Norte de Grecia, un refugiado afgano ha fallecido por congelación a causa de las temperaturas de 14 grados bajo cero” señalaba Cécile Deleplanque. “Los campamentos de las islas están abarrotados y muchas personas continúan viviendo en tiendas”.

 

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Las ayudas económicas destinadas a proteger a las personas refugiadas del invierno no parecen haber resultado del todo eficaces. El ACNUR alerta de la situación en la Isla de Samos donde unas 1.000 personas, incluidas familias con niños, se encuentran viviendo en tiendas de campaña sin calefacción. La situación en la ruta de los Balcanes es aún más grave, especialmente en la frontera entre Croacia y Hungría y Serbia, donde muchas personas refugiadas están afrontando las bajas temperaturas a la intemperie, ante el abandono e incluso hostigamiento de las autoridades.
El invierno es un fenómeno natural que no podemos controlar, pero sí podemos y debemos atender las necesidades inmediatas de estas personas vulnerables. Europa no puede dejar morir de frío a las personas refugiadas y es responsable de darles  un trato digno.

Siempre que la magnitud de una emergencia sobrepasa las capacidades de respuesta de un país, el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea permite una asistencia coordinada de los Estados participantes. Este Mecanismo  apoya y facilita la movilización de los servicios de protección civil de los Estados Miembros para responder a las necesidades inmediatas de los países afectados por una catástrofe o en riesgo de sufrirla.

El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) es el núcleo operativo del Mecanismo europeo de Protección Civil. El CECRE trabaja en estrecha colaboración con las autoridades de protección civil de los Estados participantes en el Mecanismo, para coordinar una respuesta rápida a nivel europeo. El CECRE proporciona capacidad logística las 24 horas del día para supervisar y coordinar la respuesta. Además de los Estados miembros de la UE, en el Mecanismo de Protección Civil de la Unión, participan Islandia, Noruega, Serbia, Turquía y la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Montenegro.

El Mecanismo europeo de Protección Civil se ha activado en algunos momentos de 2015 y 2016 para apoyo a los refugiados pero actualmente, sólo permanece abierto para Grecia -abajo figura el enlace a día 6 de enero- sin que se haya montado una operativa de emergencia específica con mayores medios para abordar la ola de frío actual.

Ante la emergencia humanitaria provocada por la llegada del invierno y la ola de frío polar en Europa, pedimos con carácter urgente:

  1. Al Ministerio de Interior y al Gobierno de España, que solicite la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil para organizar una respuesta coordinada europea que de forma urgente, asista a los refugiados afectados por la ola de frío en Grecia y los Balcanes.
  2. A la Comisión Europea, que ofrezca a Grecia y los países de los Balcanes la asistencia inmediata de dicho Mecanismo de Protección Civil para proteger a los refugiados de las bajas temperaturas que se dan estas semanas en Europa.

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Mecanismo Europeo de Protección Civil a 6 de enero de 2017: 

Acción de la red Cáritas en la Frontera Este

La red Cáritas está redoblando sus esfuerzos de acogida y protección a los migrantes y refugiados que se enfrentan a condiciones de máxima precariedad ante el impacto de la ola de frío ártico que afecta a Grecia, Serbia y Europa sudoriental.

Con temperaturas nocturnas inferiores a 20 grados centígrados bajo cero en algunas áreas, miles de migrantes están durmiendo prácticamente a la intemperie, en campos de acogida o edificios abandonados. Estas personas –afganos, pakistaníes, sirios e iraquíes en su mayoría— han huido de situaciones de conflicto e, incluso después de que las rutas de migración desde Turquía a Grecia fueran cerradas el pasado mes de marzo, las personas siguen intentado entrar en Europa por vías alternativas.

En Grecia, Caritas está proporcionando ayuda de primera necesidad a los refugiados que están en perores condiciones, al norte del país. Como señala Maristella Tsamatropoulou, portavoz de Caritas Hellas, «no hay calefacción alguna. La población local les está dando madera para hacer pequeñas hogueras o alimentar estufas. Queman todo lo que pueda arder para mantener el calor”.

En Serbia, más de 7.500 personas también están atrapadas en condiciones muy precarias, cerca de la frontera húngara, casi en estado de congelación. Según alertan responsables de la red Cáritas en la zona, «los campamentos en Serbia y Belgrado están superpoblados y miles de personas duermen a la intemperie».

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«Caritas está en primera línea de la emergencia –añaden—, ofreciendo ropa, alimentos y ayuda médica a los migrantes y refugiados. «Hacemos todo lo que el Gobierno nos permite hacer, ya que la acogida a los inmigrantes en el país están bajo el control estricto del Gobierno y éste no quiere que las organizaciones de la sociedad civil operen de forma autónoma. Aunque tendríamos los medios para responder, no se nos permite hacerlo de forma adecuada».

EL VALOR DE LA FRAGILITAT

La fragilitat és innata a l’ésser humà. Estem cridats a ser comunitat perquè res del que és humà no ens és indiferent. Tots som responsables de tots.

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Aquest any volem posar l’accent en la necessitat de ser comunitat, davant de la fragilitat de les persones que ens envolten, no podem restar indiferents, perquè tots som responsables de tots. Treballar per la justícia no és solament vetllar perquè cadascú tingui el que li pertoca, si no que també exigeix donar part del que tenim i som per compartir amb l’altre.

La comunitat és aquell espai on se’ns permet acompanyar, però també ser acompanyats, és un espai d’anunci però també de denúncia, on el qui pateix pot trobar consol i on es fa possible el canvi, optar per un altre estil de vida que ens apropi més a un món diferent on la dignitat de les persones i la cura de la casa comuna siguin el veritable centre de les nostres accions.
Les persones que formem part de la societat humana, i en concret els cristians hem de procurar l’assoliment del dret al desenvolupament integral de tota la comunitat, la nostra acció s’ha de comprometre a aconseguir les plenes condicions per a l’exercici de la dignitat humana de tots i cadascun dels éssers humans.

Som responsables de tenir cura de la casa comuna, que és el nostre planeta. Ens cal abandonar el model extractiu que ha imperat fins ara i que ha anat esgotant els recursos naturals, el sistema de productivitat i consum exagerat, que ha tingut greus conseqüències en termes de contaminació i de canvi climàtic, però sobretot perquè ha generat desigualtats, que ens han avocat al que el Papa Francesc anomena economia del descart.

Milions de persones pateixen aquesta pobresa extrema i són víctimes d’aquesta economia del descart, perquè la societat no els reserva cap espai, sovint es veuen obligades a deixar les seves llars i els seus països, buscant refugi i noves oportunitats. Tots hem de tenir dret a viure dignament i desplaçar-nos per la casa comuna, dret a moure’ns dintre de casa nostra, perquè tots som migrants cercant noves oportunitats, intercanvi, acollida, participació, pau i seguretat.

El sistema econòmic actual està deixant marques i ferides a la nostra terra, i aquestes activitats son les que generen aquesta realitat de desigualtat i exclusió tant grans, deixant de garantir els drets fonamentals de les persones i els pobles.
Si volem sobreviure com a humanitat i superar les nostres fragilitats, estem cridats a ser en comunitat, viure en fraternitat i buscar l’equilibri, la sostenibilitat en la nostra relació amb els altres i en la relació amb el planeta, que és la nostra Casa comuna.

Quan som ja a Nadal i any noy, pensem en la fragilitat de l’infant ajagut a la menjadora, en la fragilitat de tantes persones en el nostre entorn i en les nostres pròpies fragilitats, que ens fan adonar de la necessitat de comptar amb els altres. La necessitat de transformar la soledat i la indefensió individual, en la força i la potencialitat de la comunitat. No podem restar indiferents davant el patiment dels altres.

Us desitgem un bon any 2017!
Feu click per veure el vídeo de «El valor de la fragilitat»: